El asma es una afección donde las vías respiratorias se estrechan e hinchan, lo que puede producir mayor mucosidad, lo cual puede dificultar la respiración y provocar tos, un silbido (sibilancia) al exhalar y falta de aire.

Esta enfermedad no tiene cura, pero sus síntomas pueden controlarse.

Los síntomas varían en distintas personas, pero generalmente comprenden:

  • Falta de aire.
  • Dolor u opresión del pecho.
  • Sibilancias al exhalar, que es un signo común de asma en los niños.
  • Problemas para dormir causados por falta de aliento, tos o sibilancia al respirar.
  • Tos o sibilancia al respirar que empeora con un virus respiratorio, como resfriado o gripe.  
El asma se puede incrementar en ciertas situaciones:

  • Asma provocada por el ejercicio, que puede empeorar con el aire frío y seco.
  • Asma ocupacional, desencadenada por irritantes en el lugar de trabajo, como vapores químicos, gases o polvo.
  • Asma inducida por la alergia, desencadenada por sustancias transportadas por el aire, como el polen, esporas de moho, residuos de cucarachas o partículas de piel y saliva seca derramada por animales domésticos (caspa de mascotas).
Artículo creado con información de mayoclinic.org.